Hay dos tipos básicos de pensiones o rentas vitalicias:
-  Clásica. Es la más común. Usted recibe una cantidad de dinero a cambio de su casa, pero conservando el derecho de uso y disfrute mientras viva
- Fuera del hogar. En esta caso usted decide no usar la vivienda, normalmente porque ha decidido ingresar en alguna residencia donde le puedan atender mejor o porque va a vivir con algún familiar. En este caso la pensión a recibir se incremente considerablemente. Su principal ventaja sobre una simple venta del inmueble es que usted se garantiza unos determinados niveles de ingresos mientras viva, independientemente de cuánto tiempo sea.


